Tip de Seguridad # 6 - Alta Tolerancia al Riesgo
Soy un apasionado del surf, y recientemente estuve haciendo un curso de apnea para surfistas, para mejorar mi capacidad de aguantar la respiración abajo del agua. El profesor nos contó que todos los años muere alguien practicando apnea y siempre ocurre en las mismas circunstancias: personas experimentadas, haciendo ejercicios avanzados, en solitario, es decir, sin una persona que la asista. La historia venía a colación de que siempre se debe estar acompañado cuando se practica apnea intensa. Una de las muertes más famosas por esta razón fue la de Jay Moriarty, un surfista de ola grande que estaba solo practicando apnea en Maldivas, y cuya historia está retratada en la película Chasing Mavericks. Estas historias me hacen pensar en la alta tolerancia al riesgo, también conocida como exceso de confianza.
En una empresa que trabajé, la alta tolerancia al riesgo era una de las principales causas de accidentes. Dicho de manera informal, la alta tolerancia al riesgo es pensar “a mí no me va a pasar”. Como si hubiera una halo mágico sobre nosotros que hace que las estadísticas no se apliquen a nosotros, y por ende pensamos que no tenemos que tomar todos los recaudos que los otros sí tienen que tomar. En el caso de la apnea, la experiencia demuestra que las prácticas avanzadas deben ser supervisadas porque cuanto mayor avanzado es el ejercicio de apnea (mayor tiempo abajo del agua sin tomar aire), mayor es la probabilidad de desmayo (pues la persona se acerca al límite de capacidad humana de tiempo sin oxígeno) y consecuente ahogamiento si nadie lo saca del agua (razón para la cual se necesita a un acompañante). De manera análoga, en un trabajo en caliente y en un trabajo en espacio confinado es esencial que haya un vigía de incendio (persona que vigila que nada se esté prendiendo fuego) y un observador exterior, respectivamente. [1, 2, 3, 4, 5, 6]
Lo interesante de la alta tolerancia al riesgo es que muchas veces ocurre con las personas más experimentadas (como en el caso de la apnea, y específicamente de Jay Moriarty), porque por ser justamente instruidos, quizás sienten que no necesitan cuidarse, porque ya “la tienen clara”, y son entonces excesivamente confiados. Pero la realidad es que las fallas aleatorias, la ley de Murphy, las distracciones o simplemente los malos días, no eligen a las personas según la experiencia que tienen. Por el contrario, se espera que las personas de mayor experiencia sean ejemplo y siempre tomen las correspondientes medidas de seguridad.
La alta tolerancia al riesgo puede estar también relacionada con una cuestión cultural, expresado, por ejemplo, en la frase “yo soy macho/fuerte/grande/capo/etc. y puedo solo”. Nuevamente, la seguridad no distingue de género ni de las opiniones personales sobre uno mismo. Cuando hechos desfavorables ocurren, la seguridad sólo responde cuando se está preparado para cada situación en particular.
Otra frase que se escucha a veces es “yo siempre hice las cosas así, y nunca me pasó nada”. Si bien esta frase puede ser cierta, las circunstancias desfavorables tampoco reconocen si las personas se enfrentaron a ellas previamente.
Tanto en Argentina como en Estados Unidos, las principales causas de accidentes reportadas por los organismos gubernamentales son las mismas: caídas y/o tropiezos, esfuerzo físico excesivo, e impacto contra otros objetos[7, 8, 9], pero la causa exceso de confianza no está registrada, y entiendo que sea difícil de catalogar. Una pregunta más profunda y quizás difícil de responder es porqué se incurre en estas causas, es decir, ¿cuáles son las causas de las causas? Es difícil medir o detectar fácilmente cuando los motivos son culturales, ya sea de la persona o de la empresa donde se trabaja. Podríamos empezar diciendo que ante la seguridad somos todos iguales, a lo mejor se hace ley.

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